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Estenosis aórtica: los síntomas que no conviene achacar a la edad

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Hombre mayor parado en una escalera recuperando el aliento, un síntoma de la estenosis aórtica que se confunde con la edad

Estenosis aórtica: los síntomas que no conviene achacar a la edad

La estenosis aórtica es el estrechamiento de la válvula aórtica, la «puerta de salida» del corazón. Pueden pasar años sin dar síntomas, y cuando aparecen (ahogo, cansancio, dolor en el pecho o mareos con el esfuerzo), suelen indicar que la enfermedad está avanzada. Por eso conviene no confundirlos con «cosas de la edad».

Qué es la válvula aórtica y qué pasa cuando se estrecha

La válvula aórtica separa el ventrículo izquierdo, la cavidad que bombea la sangre oxigenada, de la aorta, la arteria que la reparte por todo el cuerpo. Cuando se estrecha y no se abre del todo, el corazón tiene que hacer mucha más fuerza en cada latido para expulsar la sangre. Con el tiempo esa sobrecarga lo va dañando.

Es una enfermedad especialmente frecuente a partir de los 65 años. A veces, puede aparecer a edades más precoces, sobre todo en aquellas personas que tienen una válvula congénitamente anómala, con dos velos en lugar de tres, llamada válvula aórtica bicúspide.

Los síntomas de la estenosis aórtica

Muchas personas no notan nada durante años. Cuando la válvula ya está muy estrecha, pueden aparecer:

  • Dificultad para respirar, sobre todo al subir escaleras, caminar deprisa o cargar peso.
  • Dolor u opresión en el pecho, parecido al de la angina.
  • Mareos o desmayos, especialmente durante la actividad física.
  • Cansancio general que no se explica por otra causa.
  • Palpitaciones o sensación de latidos irregulares.

Un rasgo típico es que los síntomas aparecen o empeoran con el esfuerzo, cuando el corazón necesita bombear más sangre y la válvula no se lo permite.

Por qué no conviene achacarlos a la edad

Cansarse antes o tener menos «fuelle» se asocia fácilmente a hacerse mayor. Pero en la estenosis aórtica, la aparición de síntomas es un aviso: si no se trata, puede evolucionar a insuficiencia cardíaca, arritmias graves e incluso muerte súbita, y lleva a una pérdida progresiva de autonomía.

La buena noticia es que se diagnostica con pruebas sencillas y que hoy existen tratamientos eficaces, desde la cirugía convencional hasta técnicas menos invasivas como el TAVI.

Cómo se diagnostica

  • Auscultación: el médico puede oír un soplo característico con el fonendoscopio.
  • Ecocardiograma: la prueba clave. Muestra cuánto se abre la válvula y cómo está afectando al corazón.
  • Electrocardiograma y radiografía de tórax.
  • Prueba de esfuerzo o cateterismo, solo en casos seleccionados.

Preguntas frecuentes

¿Si no tengo síntomas, no tengo nada?

No necesariamente. La estenosis aórtica puede no dar síntomas durante años. Si te han dicho que tienes un soplo, las revisiones periódicas permiten vigilar cómo evoluciona.

¿Se puede revertir el estrechamiento?

No. El estrechamiento no se revierte, pero sí se puede controlar su evolución y, cuando es necesario, sustituir la válvula.

¿Qué hago si noto estos síntomas?

Coméntalo con tu médico. Si ya sabes que tienes estenosis aórtica y los síntomas aparecen o empeoran, evita los esfuerzos intensos hasta que te valoren.

Sigue aprendiendo: en el próximo artículo explicamos cuándo se opera la estenosis aórtica y qué opciones de tratamiento existen.


Revisión médica: Dr. Manuel Carnero · Col. 28/2858753
Fuentes: Escuela de Pacientes, Junta de Castilla y León: Estenosis aórtica · Unidad de Cirugía Cardíaca: Cirugía valvular

Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración individual de un especialista. Cada caso lo estudia el equipo médico.

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