Pueden producirse alteraciones en el ritmo del corazón: puede ir demasiado rápido, demasiado lento o de forma irregular. Muchas se controlan con medicación, pero otras requieren la implantación de un dispositivo eléctrico. Implantamos marcapasos, desfibriladores automáticos y resincronizadores cardiacos, y también realizamos el cambio de generadores y la extracción de electrodos cuando es necesario. Tratamos además la fibrilación auricular, la arritmia más frecuente en la población adulta.
La Unidad cuenta con una amplia experiencia en el tratamiento quirúrgico de las arritmias. En este ámbito, el Dr. Manuel Carnero es un referente internacional, miembro de la Arrhythmia Task Force de la European Association for Cardio-Thoracic Surgery (EACTS), donde participa en el desarrollo y la actualización del conocimiento científico sobre cirugía de las arritmias.
¿Qué son las arritmias?
El corazón late gracias a un sistema eléctrico muy preciso que genera y distribuye impulsos de forma coordinada. Cuando este sistema falla —ya sea porque el corazón va demasiado lento, demasiado rápido o de forma irregular— hablamos de arritmias. Muchas se controlan con medicación, pero otras requieren la implantación de un dispositivo eléctrico.
¿Qué síntomas pueden aparecer?
Las arritmias a veces pasan completamente desapercibidas. Otras veces provocan palpitaciones, mareos, sensación de que el corazón «se para», pérdidas de conocimiento o dolor en el pecho. Si has notado alguno de estos síntomas o tu médico te ha hablado de una arritmia, es importante completar el estudio para saber exactamente a qué nos enfrentamos.
¿Cómo se diagnostican?
Las pruebas más habituales son el electrocardiograma (una «foto» del ritmo cardiaco en ese momento), el Holter (registro continuo durante 24-48 horas, con electrodos externos o con un pequeño dispositivo implantado bajo la piel) y el estudio electrofisiológico, que se utiliza cuando los métodos habituales no son suficientes para identificar el tipo de arritmia.
¿Qué procedimientos realizamos?