La fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardiaca sostenida más frecuente. Además de producir palpitaciones, cansancio o dificultad para respirar, puede favorecer la formación de coágulos dentro del corazón y aumentar el riesgo de sufrir un ictus.
Muchos pacientes con fibrilación auricular necesitan una operación cardiaca por otra enfermedad, como una alteración de las válvulas, una enfermedad coronaria o un problema de la aorta. En estos casos, la intervención puede ofrecer una oportunidad para abordar, durante la misma cirugía, tanto la enfermedad cardiaca principal como las consecuencias relevantes de la FA:
- La alteración del ritmo cardiaco.
- La insuficiencia cardiaca
- El riesgo de formación de coágulos en la orejuela izquierda.
Este tratamiento combinado se conoce como cirugía concomitante de la fibrilación auricular.
¿En qué consiste la ablación quirúrgica concomitante?
Durante la operación cardiaca ya indicada, el cirujano realiza pequeñas líneas de ablación en zonas concretas de las aurículas. Estas líneas se crean mediante dispositivos que aplican energía de forma controlada y tienen como objetivo bloquear los circuitos eléctricos anómalos que mantienen la fibrilación auricular.
La finalidad es aumentar la probabilidad de que el corazón recupere y mantenga el ritmo sinusal, es decir, su ritmo normal.
El procedimiento se adapta a cada paciente. La estrategia puede variar según el tipo de fibrilación auricular, el tiempo que lleva presente, el tamaño de la aurícula izquierda, la enfermedad cardiaca principal y la intervención que se vaya a realizar.
¿Qué beneficios puede aportar?
En pacientes seleccionados, añadir la ablación a la cirugía cardiaca aumenta la probabilidad de mantener el ritmo sinusal en comparación con realizar únicamente la intervención principal.[1,2]
Esto puede contribuir a:
- Reducir la frecuencia y duración de los episodios de fibrilación auricular.
- Mejorar síntomas como palpitaciones, fatiga o falta de aire.
- Favorecer una mejor capacidad funcional.
- Disminuir la necesidad de cardioversiones u otros tratamientos posteriores.
- Tratar la arritmia sin necesidad de una segunda intervención independiente.
Las recomendaciones actuales respaldan la ablación quirúrgica en pacientes con FA sometidos a una primera cirugía cardiaca no urgente, siempre que la indicación sea adecuada y el procedimiento se realice por un equipo con experiencia. (Escardio)
La orejuela izquierda y el riesgo de ictus
La fibrilación auricular dificulta la contracción normal de las aurículas. Como consecuencia, la sangre puede quedar estancada y formar trombos, especialmente en una pequeña prolongación de la aurícula izquierda denominada orejuela izquierda.
Si uno de esos trombos sale del corazón y alcanza el cerebro, puede producir un ictus.
Durante la cirugía cardiaca, la orejuela puede cerrarse desde el exterior mediante un dispositivo epicárdico, como el AtriClip. Este dispositivo se coloca en la base de la orejuela y la excluye de la circulación, evitando que permanezca comunicada con la aurícula.
El estudio LAAOS III demostró que añadir el cierre quirúrgico de la orejuela a la cirugía cardiaca reducía el riesgo de ictus o embolia sistémica en pacientes con fibrilación auricular que, en su mayoría, continuaban recibiendo anticoagulación.[3] Las guías actuales consideran el cierre quirúrgico de la orejuela un complemento importante para prevenir eventos embólicos en estos pacientes. (New England Journal of Medicine)
¿Permite suspender la anticoagulación?
No necesariamente.
El cierre de la orejuela no sustituye automáticamente al tratamiento anticoagulante. La necesidad de continuar o suspender la anticoagulación depende del riesgo individual de ictus, del ritmo cardiaco después de la intervención, de la eficacia del cierre y de otros factores clínicos.
Esta decisión debe adoptarse de forma personalizada durante el seguimiento por cardiología. El propio estudio LAAOS III evaluó el cierre de la orejuela principalmente como complemento, y no como alternativa, a la anticoagulación. (New England Journal of Medicine)
¿Es una intervención segura?
La ablación y el cierre de la orejuela añaden algunos pasos a la cirugía principal. Sin embargo, cuando están indicados y son realizados por equipos experimentados, pueden llevarse a cabo con seguridad.
El riesgo global depende principalmente del estado del paciente y del tipo de operación cardiaca necesaria. La ablación puede prolongar moderadamente el tiempo quirúrgico y, en algunos casos, aumentar la probabilidad de necesitar un marcapasos. Por ello, antes de recomendarla valoramos cuidadosamente la relación entre beneficios y riesgos.
Nuestra experiencia
En nuestra unidad contamos con amplia experiencia en la cirugía concomitante de la fibrilación auricular y en el cierre epicárdico de la orejuela izquierda.
Uno de nuestros cirujanos está especialmente dedicado al tratamiento quirúrgico de las arritmias y es miembro del Grupo de Trabajo de Arritmias de la European Association for Cardio-Thoracic Surgery —EACTS—.
Realizamos estos procedimientos, tras una evaluación individualizada, en:
Hospital Ruber Internacional
Hospital Ruber de Juan Bravo
Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela
Hospital Universitario Sanitas La Moraleja
Nuestro objetivo es aprovechar la intervención cardiaca para ofrecer un tratamiento integral: corregir la enfermedad principal, mejorar el control de la fibrilación auricular y complementar la prevención del ictus, siempre con una estrategia adaptada a cada paciente.
Solicite una valoración individualizada
No todos los pacientes necesitan el mismo procedimiento. El tipo de ablación, la conveniencia de cerrar la orejuela y el tratamiento anticoagulante posterior deben decidirse después de revisar la historia clínica, las pruebas de imagen, el tipo de fibrilación auricular y la cirugía prevista.
Una evaluación especializada permite determinar qué estrategia ofrece el mejor equilibrio entre eficacia, seguridad y prevención del ictus.
Referencias bibliográficas
- Van Gelder IC, Rienstra M, Bunting KV, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of atrial fibrillation developed in collaboration with the European Association for Cardio-Thoracic Surgery. Eur Heart J. 2024;45:3314-3414.
- Wyler von Ballmoos MC, Hui DS, Mehaffey JH, et al. The Society of Thoracic Surgeons 2023 Clinical Practice Guidelines for the Surgical Treatment of Atrial Fibrillation. Ann Thorac Surg. 2024;118:291-310.
- Whitlock RP, Belley-Cote EP, Paparella D, et al. Left atrial appendage occlusion during cardiac surgery to prevent stroke. N Engl J Med. 2021;384:2081-2091.
